Trazabilidad

Historial de objetos: quién movió qué y cuándo

Cuando falta algo o está en el lugar equivocado, empieza la búsqueda. Las preguntas clave son muy concretas: ¿Quién trasladó cuándo? ¿Se bloqueó? ¿Hay una nota? El historial es útil si responde a esto sin rodeos.

AssetForge registra movimientos y cambios por objeto. Así se pasa de “creo que” a “sé que”.

Lista de objetos para búsqueda rápida y visión general

Por qué el historial es más que “logging”

En almacén y producción, muchos procesos no son lo bastante “formales” para reflejarse bien en sistemas clásicos. Hay traslados ad‑hoc, depósitos temporales, entregas rápidas. Cuando luego algo no está claro, el equipo se frena con preguntas. Un buen historial reduce fricción sin hacer más pesado el día a día.

El historial no debe solo acumular eventos. Debe ser entendible: fecha, hora, usuario, asignación anterior y nueva, y notas opcionales. Y debe adaptarse al objeto.

Situaciones típicas donde el historial ahorra tiempo

Cambios de turno, reclamaciones, aclaraciones internas (“¿quién cambió el estado?”), o desviaciones repetidas (“¿por qué esta ubicación se usa mal?”). En esos casos, una pista fiable evita búsquedas largas.

Las notas no son un “extra”: “Palé bloqueado por calidad”, “herramienta en proveedor”, “material parcialmente registrado”. Si la información queda en el objeto, no se pierde en chats o correos.

El historial necesita estructura: ubicaciones inequívocas

Un historial es tan bueno como las ubicaciones a las que se refiere. Si las ubicaciones son texto libre, el análisis se vuelve poco fiable. Por eso la estructura visual es una ventaja práctica: el lugar es inequívoco y el historial se interpreta bien.

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